cada obra cuenta con su propio registro independiente de derechos.



Con el propósito de únicamente compartir sus obras.en esta ocacion presentamos el libro y arte grafico de OMEGA SOBREVIVIENTES.

por: XI

lunes, febrero 22

BH:Sobrevivientes



BH: Sobrevivientes
omega force: s_


Si pudiéramos poner toda la miseria del mundo
en un platillo de la balanza
y toda la culpa del mundo en el otro,
la aguja apuntaría al centro.

Arthur Schopenhauer

“Todos especulan sobre esta guerra, unos dicen que es lo correcto para todos ya que debemos defender nuestros recursos, otros creen que aun se pelean por el petróleo incluso por el agua; todas las teorías se han convertido en leyendas urbanas, sin embargo lo que no saben es que todos tienen razón; esta guerra es por todo, por el planeta incluyendo lo que lo rodea…siempre ha sido así.”


BH:Sobrevivientes omega force:s_


“Lunes, un día con un cielo plenamente despejado, los rayos solares golpean libremente sobre el desértico panorama, estos días son poco comunes en este lugar, regularmente esta todo nublado y a media luz…al menos si se ignora lo dañino de los rayos UV, lo peligroso de exponerse al sol en un día así…quizá este sea un día realmente agradable.
Ser trotamundos es muy difícil debido a la constancia con la que emergen ciudades y pueblos prácticamente de la nada obligando a comerciantes y migrantes a abrir y cerrar rutas todos los días, los mapas en el GPS en ocasiones ni se actualizan y a problemáticas como esta soluciones a ese nivel; así es como opte por modificar un Jeep para que, ahora si, fuese todo terreno ya que el sistema carretero no es muy practico por no llamarlo obsoleto. En este Jeep es donde vivo, perdí mi hogar, mi familia y hasta mi identidad a causa de esta guerra…es difícil darse cuenta de que es una guerra cuando naces en medio de ella, es como una forma de vida, una atmosfera donde el olor de el asfalto y carne quemados son cotidianos, el sonido de los misiles cayendo a un lado tuyo…todo es cotidiano hasta que lo pierdes todo lo poco que este mundo te ofreció, pero, ahora no pertenezco a este mundo ni a esta guerra, mis preocupaciones ahora son conseguir comida y un generador nuevo y para ello debo destilar biodiesel; se que no es lo correcto pero no puedo darme por vencida…”



Una mujer que se hace llamar Dhu pretende llevar una nueva vida, sin saberlo es soldado y sobreviviente en esta guerra que inicio cuatro generaciones atrás. Su vida solo ha visto un concepto subjetivo y abstracto de la paz, de la fraternidad humana por lo mismo avanza sin lugar o rumbo fijo, a demás sin nacionalidad ni posición política definidas es preferible convertirse en una sombra a ser parte de la lista de los “vetados” o personas desterradas, etiquetados en el sistema para no ser aceptados en ninguna otra ciudad, sin embargo, esto es algo que a ella no le inquieta ya que cuenta con su propia acta de defunción y al no existir en el sistema solo le queda pagar cierta cantidad para poder entrar a donde vaya…vive para olvidar, viaja para sobrevivir.



Después de hora y media de viaje el sol ha decidido dar una muy merecida tregua, para asegurarse de que esta se cumpla, las nubes crean un manto que cubren los escasos rayos que el colosal astro deja a su paso perdiéndose mas rápidamente entre las montañas, es entonces cuando Dhu encuentra un mercado para viajeros justo donde el GPS indicaba, era una verdadera fortuna saber que el viaje no fue en vano, aparco el Jeep y tras un largo y profundo suspiro de alivio bajo a abastecerse.
-¡Bienvenida!- un guardia en la entrada se puso de pie para darle una calurosa bienvenida -¡hey! Tu vehiculo huele a nachos, si fuera tu no usaría el biodiesel
-lo se- contesto Dhu mirando al cansado y sucio Jeep –es solo un litro, ando en busca de un nuevo generador, el mio se averío.
-¡Estas en River Market! – exclamo jubiloso el guardia – aquí tenemos todo tipo de generadores y si me lo permites te advierto que nuestra variedad incluye los nuevos de plasma y, no es mi trabajo pero…son inestables, la verdad no te los recomendaría.
El guardia le extendió la mano para saludarla amigablemente, lo cual provoco cierto extrañamiento en Dhu
-Gracias –contesto tratando de corresponder la amabilidad y estrecharle la mano – supongo que ahora todo te da cáncer.
-Vamos, entra…me llamo James Cygnus y si necesitas algo solo debes venir aquí
-mi nombre es Dhu
Ella se dio la vuelta para entrar dejando al guardia con las palabras en la boca, era claro que el nombre “Dhu” no era muy común y el tenia sus preguntas al respecto pero prefirió por dejar el tema y aceptar el gesto como un “no molestes”.



“¡Cáncer! Se suponía que ahora existía otra alternativa mas segura y eficaz en cuanto a generadores de energía…aquel tipo me hizo añicos las esperanzas a cambio de darme tranquilidad…¡cáncer!…es horrible, he conocido a mucha gente con cáncer, el dolor los destroza, el inclemente reloj en cuenta regresiva los obliga a derramar una lagrima cada segundo; y si me preguntan si acaso existe algo después de la muerte yo les contesto que miren a los terminales, gente que muere en el momento que les es detectada esa bomba de tiempo, ven a sus seres queridos llorando su perdida, ven al mundo seguir su curso como si nunca hubieran estado allí…¿realmente lo quieren saber?...yo no…
Este es uno de los mercados mejor equipados que he visto, venden de todo, los precios son verdaderamente competitivos, la comida tiene buen aspecto o tal vez sea el hambre que tengo…ahí están los generadores de plasma; indicadores de poder y menús en pantallas digitales sensibles al tacto, luces neon y una significativa reducción en el peso y consumo de energía…pero el cáncer…a demás los precios no son muy alentadores teniendo en cuenta que duran tres veces mas que los nucleares pero cuestan cinco veces mas, es preferible a los viejos conocidos.”



-Hola…aquel generador, el mediano- Dhu pregunto en el primer negocio de el lugar señalando un generador negro mate con enfriadores color azul brillante pero ya algo desgastado - ¿Cuál es su precio?
-Cuatro mil euros – contesto el malencarado vendedor
Dhu tenia su “técnica” de compra si de tres artículos el tercero era de su interés lo ignoraba y se mostraba interesada por el articulo uno y dos ya así si el vendedor quería sacarle provecho al interés del cliente lo haría erróneamente por sobre dichos artículos, sin embargo aun teniendo precios económicos ella podía fingir no estar interesada e incluso irse de ahí así obligaba al vendedor hacer mejores ofertas para ganar su atención…hasta ese momento preguntaba por el articulo tres mismo que el desesperado vendedor daría a un precio muy por debajo de lo planeado; funcionaba, ya era una rutina.
-Y ¿aquel?- pregunto mientras encendía un cigarro, ella fumaba y lo hacia con rencor, sabia del daño, aun así lo hacia a manojos.
-ese esta en siete mil euros, buen estado, seminuevos- el vendedor la miro de pies a cabeza -¿Cuánto estas dispuesta a gastar?
-No lo se…quizá haga un trueque
-deberá ser algo muy bueno.
-lo justo, no mas.
La compra y la venta eran mas una pelea que un trato, la actitud era la mejor estrategia, una lucha de poder, así el vendedor podía ofrecer el precio que quería o el cliente pagar lo que quería con quien se dejara amedrentar.
-Bueno…quizá con dos semanas de servicio aquí conmigo.- pidió el vendedor.
El vendedor sabia lo que pedía no por nada estaba donde estaba. Los salarios de los obreros eran muy mal pagados por muy fácil o complicado que fuese el trabajo, la gente prefería trabajar para si misma que hacerlo para alguien mas, en cambio, las mujeres podían vender un producto que se podía vender con mucha facilidad sin importar el momento o la época y sin importar el paso del tiempo este no perdía su valor inclusive mientras mas precaria fuera la situación mas se cotizaba y eso era el sexo. En las dos semanas que el ofreció podría fácilmente triplicar el costo total de el producto en cuestión y para ella quizá seria la salida mas cómoda en el aspecto económico; esta era una practica ya muy común en los mercados principalmente en los de abasto de alimentos.
-soy muy buena reparando maquinas
-¿Qué clase de maquinas?
-de todo tipo
-si sabes a lo que me refiero con dos semanas de servicio ¿verdad?
Dhu sabía perfectamente a que se refería pero fingió demencia
-claro…yo valúo mi trabajo, dependiendo el servicio yo decidiré el costo y por ende cuando cubro mi cuota, si es antes o si es después de las dos semanas.- concluyo Dhu con una muy buena bocanada de humo, el vendedor la vio muy segura de si misma, ella lo hizo por no escupirle en la cara.
-no hay trato…son siete mil si lo quieres.
Ella solo se dio la media vuelta dando otra fumarada.
A su corta edad, Dhu era poseedora de una belleza natural, de corte intelectual pero no por eso menos sensual, muy femenina de silueta escultural y un bronceado digno de portada de revista debido a que, sin quererlo, pasaba largo rato bajo el sol con la indispensable protección de bloqueador solar sin embargo en la piel cargaba un extenso historial de cicatrices haciendo evidente que la vida no le había sido fácil, su voz era un reflejo de todo lo anterior un tono delicado, suave a la vez, seguro mostrando mucha madurez misma que posiblemente era muy temprana para su edad pero ella ya no estaba para arrepentirse. Para muchos ella solo era un objeto del deseo situación que le había colmado la paciencia.
El recorrido por el lugar seguía tan normal como en cualquier otro momento, como dicho mercado había sido un centro comercial era prolijo, las modificaciones solo habían consistido en dividirlo en varias accesorias, cada accesoria contaba con un cuarto al fondo unos hasta con una casa pequeña, todo muy bien planeado, los amplios pasillos muy cómodos, el ambiente limpio, todo por dentro era una verdadera sorpresa ya que visto por fuera tenia una fachada llena de tierra, hierba seca y varios kilómetros de tierra árida…de pronto un grito a lo lejos.
-¡todos a sus refugios!
“Esa era la voz del guardia, eso es seguro como el hecho de que no es nada bueno…pero… ¿Qué sucede?”
Todos los negocios cerraban sus puertas de acero reforzado herméticamente a presión soltando aire comprimido por unos tubos repartidos en todo el techo, todo a la vista era normal pero el estruendo era increíblemente caótico debido a los matices de gritos de desesperación y otros gritos de los locatarios ofreciendo lugares en sus refugios y todos ahí actuaban como si supieran que hacer y Dhu era la única que avanzaba rápidamente hacia ningún lado, el miedo era tal que unos cuantos segundos se habían vuelto eternos cuando las luces se apagaron.
-¿¡que carajos haces ahí!? ¡Vámonos!-grito el guardia
Dhu ni siquiera distinguía donde estaba parada y menos de donde venia el grito, fue cuando la tomaron por el brazo llevándola a un refugio que estaba justo en la entrada, cuando corrían por los pasillos era casi imposible ver a mas de veinte centímetros de distancia era obvio que la persona que la llevaba del brazo sabia y conocía perfectamente todas las rutas del lugar, para cuando llegaron a la entrada ambos pudieron ver a la muerte directamente a los ojos; en el horizonte un enorme hongo de fuego se elevaba por encima de las nubes tan incandescente como el mismísimo sol; de reojo Dhu logro ver su viejo Jeep aparcado a unos cuantos metros, fue su ultimo instante para despedirse, avanzo hacia una puerta que estaba a su derecha ahí vio que se trataba del guardia quien la salvo mientras este cerraba la puerta golpeando un botón, el le señalo una puerta al fondo que conducía a un sótano pero ella solo cerro los ojos, sintió como todo el lugar se cimbro violentamente obligándola a caer al suelo, el guardia no tuvo mas remedio que cargarla y llevarla el mismo hasta abajo solo que con el movimiento ambos cayeron por las escaleras…Dhu perdió el conocimiento.



Al abrir los ojos se encontró con James mirando muy de cerca de sus piernas y su primer impulso fue empujarlo con las manos y patearlo a pesar de el intenso dolor que sentía al hacerlo; ya antes habían intentado abusar de ella por lo mismo siempre se encontraba a la defensiva. James golpeo el suelo fuertemente pero irónicamente hecho a reír mientras se levantaba algo que a ella la desconcertó y asusto al mismo tiempo.
-si que eres fuerte- expresó James entre risas –me alegra que estés bien, tardaste mucho en recobrar conciencia.
James era un hombre maduro de cuarenta años, las arrugas en su rostro eran las de alguien mal encarado pero por el contrario aparentaba ser alguien muy amigable, tierno y sereno de hecho era muy bien parecido para su edad con cierto parecido al actor Bruce Willis, estaba completamente rapado para “disimular” su calvicie, fuerte físicamente, atlético, con potentes brazos y espalda ancha; si ahora era un galán seguramente en sus mejores años era alguien irresistible.
-¿Qué paso?-pregunto Dhu muy alarmada
-Mientras corríamos, supongo, no te percataste de una lámina que te hirió profundamente ambas piernas, perdiste mucha sangre y tal vez…
-Tengo que irme…- interrumpió tratando de levantarse de un sofá en el que estaba
-no creo que debas…
-Mi auto..
Dhu a penas se incorporo sus piernas no la lograron sostener haciéndola caer como un plomo, James ni siquiera se movió, solo bajo la mirada y permaneció callado, ella interpreto el gesto y comenzó a gritar para que la ayudara a salir y ver su auto no obstante el solo se acerco para socorrerla y advertir sobre las puntadas, tras un forcejeo Dhu rompió en llanto rindiéndose ante el evidente hecho de que había perdido su “hogar”. La situación era difícil de entender para James pero era evidente que el Jeep significaba mucho para ella, no quiso mirarla a los ojos, solo se acerco ofreciendo levantarla, ella apenas asintió con la cabeza, ya de vuelta en el sofá la abrazo tiernamente, una muestra de calidez humana a la que no estaba acostumbrada haciéndola llorar mas amargamente, la escena era por de mas dramática y dolorosa.
El menor problema en esta guerra era la muerte, la sociedad totalmente desnaturalizada e insensible perdió la noción de el valor que tenia su propia vida sin embargo el dolor moral, el cansancio físico y mental, el dolor que significaba el simple hecho de abrir los ojos por la mañana y darse cuenta de que todo seguía igual eso realmente dolía hasta la medula.
El abrazo duro toda la noche, el llanto tardaba mas en cesar que en lo que volvía, James hacia un esfuerzo casi insoportable para mantener el temple y no quebrantarse…al final Dhu quedo dormida y el quedo como un guardia calmándola, acariciándola tiernamente alejando sus pesadillas.



Martes, el sol ahora estaba obstruido por las nubes, era algo difícil decir que era buen tiempo un día soleado y sucedía lo mismo con los días nublados; la tranquilidad estaba volviendo a cuenta gotas, algunas personas se aventuraban a echar un vistazo de vez en cuando para ver si era posible permanecer a la intemperie pero se daban cuenta de que el intenso calor dejado por la explosión era un nuevo impedimento, algo que tal vez en un par de días se arreglaría aunque había la posibilidad de una lluvia acida que alargaría el plazo hasta mas de lo aparente debido a los charcos de agua contaminada que al entrar en contacto con la piel podría resultar en una muy desafortunada infección, en esos casos se usaba unas botas de hule algo escasas para sacar a todos, pero nada era imposible para tanta gente que había logrado vivir ya por varios años en condiciones extremas.
Dhu se sorprendió de amanecer sola, ese tío en verdad no quería abusar de ella o era muy astuto, era difícil saberlo, estaba en eso cuando escucho los pasos de James bajando por las escaleras, ahí apareció el con un tazón enorme repleto de ensalada en una mano y un plato con filetes asados en la otra.
-¿Qué demonios paso ayer?-…pero Dhu no quería comer, quería respuestas
-¿Te refieres a la explosión?...fue una grande.-coloco todo sobre una mesa que arrimó frente a Dhu y comenzó a servir los platos –se suponía que la antimateria aun no estaba dominada del todo pero por lo de ayer creo han perdido el miedo.
-La antimateria es “segura” ¿cierto?
-Si, podremos salir de aquí pronto, aunque eso es algo que a ti no debe preocuparte.
-¿a que te refieres?
-Vas a estar en cama un tiempo más que eso…
Si algo era molesto era el hecho de que alguien mas tuviera la razón de tu mala suerte, cuando Dhu levanto las sabanas para ver sus piernas, vio como estaban vendadas y muy sucias o al menos todo el derredor de las heridas, tenían muy mal aspecto, las manchas de sangre eran las cerezas en el pastel.
James le ofreció un plato con ensalada de col, brócoli, un filete de pollo asado, crotones y salsa por encima, algo muy simple pero a la vez era muy apetecible teniendo en cuenta la larga jornada que Dhu llevaba sin alimento.
-Gracias, esta increíble.
-Espero te guste, la prepare yo mismo.
-James –dijo Dhu aun con la boca llena -¿Qué más sabes sobre lo sucedido?
-¿Quieres saber mas de esta guerra? Todos sabemos todo sobre esta guerra, has la suposición mas absurda y esa es una de las tantas respuestas que buscas, esta guerra es por poder y el dinero es poder, sus armas son tan absurdamente poderosas que ahora investigan como no matarse ellos mismo… ahora esto, la antimateria…nunca pensé vivir para verlo con mis propios ojos, antes la energía nuclear les limitaba mucho la contaminación por radiación pero ahora…eso es cosa del pasado- bajo el plato y miro a Dhu –has oído de “el muro de los tontos”.
-¡Claro! solo que…nunca lo he visto
-Eres joven, ahora no es visible –dio un bocado y se tomo su tiempo para masticarlo –yo nací en Bordeaux, Francia y cuando niño subía a lo mas alto de los grandes edificios y miraba hacia al océano atlántico era posible mirar una enorme nube verde-azulada a todo lo largo del continente, a mi parecer, era bellísima en los atardeceres porque daba matices de colores lila, rojos intensos, marrones…hasta la fecha pienso que era increíble…si no tienes un mapa que indique el área segura mejor evita acercarte.
-Si lo tengo en mi PDA, aun así no he intentado ir
-Promete que no lo intentaras a menos de que sea seguro, no sabemos si ha crecido…
-Si eres de Francia ¿Por qué venir a Berlín? Este lugar es muy hostil a comparación de tu tierra natal.
James dio otro bocado, guardo silencio y sin decir otra cosa dio otro bocado, era claro que no quería contestar esa pregunta.
-¿Qué tal la ensalada? –eludió
-¡esta deliciosa!...creo que no te he dado las gracias por salvarme, estoy a tu merced, lo que…
-…y no tienes porque…-interrumpió molesto –Yo solo cumplí con mi deber.
-Aun así creo que es correcto...
-Es mi obligación, nuestra obligación que por el simple hecho de ser humanos, y esencialmente yo por ser hombre, nuestro deber es preservar la especie ¡para eso nacimos!...este deber no se limita a familiares y amigos, no, esto es mayor; en el instante en el que dejamos morir a alguien frente a nuestros ojos sin hacer nada al respecto en se momento no tenemos derecho a ser llamados humanos, nos convertimos en animales, así que por favor…no me lo agradezcas.
Ambos continuaron con sus alimentos.



“Hoy en día es difícil creer que aun existe gente como el, gente abnegada, un verdadero héroe, un hombre al que no le interesa el crédito por sus buenas acciones…pero, a mi muy particular modo de pensar coincido con el… ¿Por qué sobresalen? La humanidad no tiene porque ser así, no deben de existir desgracias como las que vivimos…no deberían de sobresalir hombres como el porque se supone todos deberíamos ser así, el tiene razón, ¡es nuestro deber!…aun así se lo agradezco pero…se que es gratitud lo que siento hacia el pero la farmacia en mi cabeza me hace sentir como si fuese algo mas, estoy confundida…mas aun cuando lo miro a los ojos y me doy cuenta de que el también me observa, el ve algo en mi pero, por lo que se ve…desconozco sus verdaderas intenciones…”



-Eres muy joven para ser viajera- dijo James quien sutilmente lo hizo para saber su edad.
-Quizá…-Dhu levanto el plato y dio los últimos bocados y continuo aun con la boca llena, no se preocupaba por los modales, regularmente no tenia quien la corrigiera –tengo veintidós años y ya no soy una niña.
De nuevo un silencio, esta vez fue mortuorio, un silencio incomodo y vergonzoso para ambos por ser culpables del mismo pecado, las intenciones de ambos se exteriorizaron de la peor forma y es que los dos pensaban en lo mismo: el sexo; hicieron testigos a una enorme multitud de comida enlatada y agua embotellada, los muros desviaron la mirada ante el panorama tan incomodo.
-Descansa- dijo James rompiendo el silencio – por hoy es terminamos, mañana subiré a ver como esta todo…
Reclinada asintió sin siquiera mirarlo…



Miércoles por la mañana, todo pintaba para ser un día de lo mas tranquilo, en el poco tiempo como huésped en el refugio todo se tornaba fastidioso, muy pasivo hasta cierto punto atiborrante, la ensalada seguía siendo buena aunque la idea de volver a desayunar, comer y cenar ensalada daba de que preocuparse pero no estaba en posición de quejarse sino muy por el contrario.
Una radio la acompañaba solo que no podía sintonizar mas que una estación, el problema no era de funcionamiento, el problema era que aun seguía siendo una reliquia de señal analógica y solo había una señal analógica viajando por todo Berlín y muy probablemente en el mundo entero, era la estación de Jazz misma que a Dhu comenzaba a agradarle, era 108.5 FM que permaneció análoga por la nostalgia de los productores amantes de la vieja escuela y otro tanto por costumbre, durante varias generaciones la estación siempre fue igual, siempre puro buen Jazz; Louis Armstrong, Glenn Miller, Miles Davis, Nat King Cole y un eterno etcétera llenaban la programación las veinticuatro horas del día, era una buena salvación en ese ambiente tan claustrofóbico sin embargo la calma desaparecía cuando llegaban los anuncios de los patrocinadores en su mayoría tabacaleras de alto prestigio. Uno de los anuncios era sobre una edición de colección, cajetillas conmemorativas sobre las mas grandes guerras de la humanidad, posiblemente se trataba de un muy enorme sarcasmo aun así no dejaba de verse despiadada y sin escrúpulos, las imágenes iban desde el ejercito Alemán pasando por banderas de países extintos y retratos de Alejandro Magno, Hitler, Bush entre otros…pero eso no era lo inquietante para Dhu, lo verdaderamente inquietante era el cigarro en si, llevaba mas de cuarenta y ocho horas sin probar el humo de uno de esos sexys y elegantes cigarrillos, la falta de uno la hacia deprimirse, mas de una vez había hecho una rabieta por la frustración de no poder levantarse, no por comida, no por aire fresco…por un cigarro.
-Supongo que buscas esto... –James, mas que oportuno, sostenía en su mano una cajetilla de cigarros, de hecho era la cajetilla que ella tenia en su bolsa antes de el incidente.
-¡Gracias al cielo!
-Olvídalo…no te daré ni uno – atajo
Esto dejo a Dhu perpleja y con el paso de los segundos enfurecida.
-¿James? ¿De que hablas? Te recuerdo que son míos.
-pienso que ya no- James se acerco al cesto de basura y cerro el puño destrozando todos los cigarros –tu organismo da asco, con lo de tu herida, al ver que habías perdido mucha sangre me vi en la necesidad de hacer una prueba sanguínea para determinar tu tipo, en lugar de eso encontré altos niveles de mierda pura.-esta vez James estaba siendo muy duro, para el era un tema muy serio –si quieres uno tendrás que levantarte, tomarlo del cesto, armarlo y encenderlo con los dedos.
-¡Eres un infeliz! -Dhu decía esto a la vez que pensaba en de verdad levantarse a hacer lo dicho por el.
-si…si…lo que tu digas.-correspondió James mientras se sacudía las manos y se sentaba a un lado de ella. –entiéndeme por favor, ¡trato de ayudarte!
-Ayudarme...mas bien me estas torturando…estoy harta de esto, estoy harta de soportar que me pisoteen y me traten como basura, ojala pudiera matar a todos los bastardos como tu.
-¿y por que dices eso?- cuestiono James – solo por unos cigarros ¿he?...te salve la vida y soy un héroe, destruyo lo que te esta matando, soy un bastardo.
Dhu permaneció callada intentando darle la espalda.
-Solo trato de ser feliz en este juego.
-¿Ser feliz?...solo los cerdos se regocijan en el lodo, eso es lo que hacen todos en este “juego”, los gobiernos matan, la gente se suicida y tu dices que eres feliz suicidándote...entonces ¿Qué vienes a hacer en este mundo? ¿Cual es tu meta? ¿A dónde vas? ¿Es posible ser feliz si no sabes a donde vas, si no sabes cual es tu objetivo en esta vida?
-¿¡Cual es un buen objetivo en esta vida!?Dime...dame una buena razón para vivir sin el cigarro.
-simplemente estas viva. ¿Quieres otra razón? Estas entera, no tienes malformaciones ni enfermedades fatales, realmente no tienes porque sufrir.
-…y debo de ser buena hasta que Dios me salve ¿verdad?- pregunto sarcástica
-si es necesario.
-¡Vete a la mierda!..Dios no existe.
Algo muy cierto es que cuando la vida es cruel, dura y aparentemente injusta es muy difícil creer en un Dios amoroso que se preocupa por nosotros, al menos así era para Dhu.
-¿Has leído la Biblia alguna vez?
-No pierdo el tiempo.
-Si no lo has hecho no puedes venir a decirme o simplemente decir que Dios no existe…es absurdo ¿como es que llegaste a esas conclusiones?; siglos y siglos de ciencia no han podido negar a un Dios y tú con tan solo veintidós años has resuelto el problema.
-OK...Dios existe ¿crees que se preocupa por nosotros? Mira a tu derredor, mira donde estamos, ¿esto es lo que quiere para nosotros?
-Esa no es la pregunta Dhu, la pregunta es ¿estas dispuesta a interesarte en el?...- James cerro los ojos como si algo por dentro lo atormentara – Jesús dijo que el “no pertenecía a este mundo”, el también dijo que “debemos ser imitadores de el”, no es fácil, Dhu…cuando leí los primero capítulos de la segunda carta de Timoteo* ahí vi una descripción de la sociedad actual tan plausible que muy pocos se atreven a aceptar y a la que no quiero contribuir y eso me hizo pensar en lo difícil que seria aunque tampoco imposible.- James era como un león tras la batalla cansado de lamer las heridas de su tormentoso pasado que aun sangraban, aun así se mantenía firme ante un mundo tempestuoso que rápidamente se pudre por bacterias que, si bien iniciaron siendo pocas, estas se encargaron de cultivar dolor y rencor en los puros que ahora, llenos de vergüenza, ennegrecen sus corazones. Le tomo la mano y continuo –De nada habrá servido el salvarte si no procuro tu futuro bienestar.- Se levanto y se dio la media vuelta, Dhu intento agradecerle pero el se fue sin decir mas.
Dhu intento levantarse para ir a por James ignorando el dolor de sus heridas pero este fue tan intenso que siquiera le permitió posar los pies en el suelo, sentada miro fijamente los vendajes, no se veían tan mal pero necesitaban atención constante también tan solo por el mal olor que emitían, recordó que no era un juego y debía guardar reposo así pues tomo un balde con agua que James dejo a su alcance para que ella sola pudiera lavar sus heridas, el respetaba enormemente su intimidad. Mientras lo hacia pensó en lo dicho por el.
“¿estamos dispuestos a interesarnos por El?...no lo creo”

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*2 Timoteo 3:1-5



Jueves…por la mañana Dhu se dedico a realizar pequeños ejercicios con las piernas, estiramientos y demás, todo ese tiempo en cama fueron de lo mas agotadores y levantarse solo para hacer sus necesidades en una bacinilla no solo era muy limitado sino bochornoso, su inactividad le originaba mucha incomodidad y la única forma que encontró para “servir para algo” fue el comenzar a ordenar la bodega, toda la comida enlatada en un anaquel y el agua embotellada en otro, los productos varios como platos, vasos, cubiertos herramientas y mas en el tercer anaquel; mientras acomodaba todo esto le venían a la cabeza todo tipo de recuerdos como en una amena conversación consigo misma, recuerdos que le arrancaban tanto sonrisas como varios chasquidos con los labios de evidente molestia.
Cuando se acerco al cesto de basura vio la cajetilla de cigarros totalmente aplastada, por unos segundos pensó en que seria realmente patético sacarla de ahí pero por otro lado tenia una curiosidad que mas que curiosidad era una buena forma para justificarse…¿se habían destruido todos los cigarros?..Esto lo pensó varias veces antes de decidirse y finalmente sacarla de ahí, para su sorpresa dentro estaba el rostro del Diablo tentándola con lo más deseado; tres moribundos pero enteros cigarros. Como si se trataran de joyas, los saco y se apresuro por su cinturón para guardarlos, comenzó a vestirse cuando entro James.
-Te conseguí algo de…- James se freno al verla de espaldas abotonándose el pantalón.
-¡Ha!...si me permites…Hm.…estoy…vistiéndome- contesto muy alterada temiendo ser descubierta.
-OK…te esperare afuera, te llevare a que te des una ducha.
Al suponer de un momento íntimo, James salio rápido de allí, Dhu por su cuenta se apresuro a mejor esconder su cinturón como pudo y salir con disimulada tranquilidad.
Fuera las cosas se veían peor de lo imaginado aunque ya mas tranquilo o al menos así se mostraban los lugareños, las paredes severamente dañadas e incluso quemadas eran prueba de lo cerca que estuvieron de la muerte, además de la fuerte explosión hubo otras cuantas provenientes de transformadores eléctricos y sustancias altamente flamables en los pasillos que no lograron ser puestos en un lugar seguro; tras cruzar todo el mercado llegaron a la parte trasera donde se encontraban un par de baños improvisados debido a que los reales estaban siendo restaurados, Dhu no podía evitar sentirse insegura de entrar a ellos por lo comprometedor de su estructura.
-Se lo que estas pensando –intuyo James –revise toda la estructura y es segura seria imposible que te espiaran de cualquier modo estaré aquí para hacer guardia.
Estas palabras bastaron para convencerla de entrar aceptándole la ropa, por dentro el baño tenia casi las mismas comodidades de uno convencional a excepción quizá de los mosaicos, en aspecto distaba de ser cómodo, Dhu se quito la ropa intentando ignorar sus cicatrices, quito los vendajes con sumo cuidado y se metió a la regadera. Parecía extraño pero el agua era tibia sin necesidad de calentadores, el chorro de agua despintaba su muy sucia piel, al enjabonar su cuerpo se topo de nuevo con tener que limpiar las dolorosas costuras e intento hacerlo casi sin tocarlas.



-¿Cuánto pagas por ella?- pregunto indignado el mercader al que Dhu se acerco por lo del generador, al que le rechazo la oferta de trabajo. –quiero que sepa…le pagare el doble.
-Vamos James – dijo otro –recuerda que tú trabajas para nosotros.
-¡Ella no es mercancía!- contesto James muy molesto
En el lugar había cuatro mujeres que prestaban sus servicios sexuales por un bajo costo, el resto de las mujeres eran esposas e hijas así que la variedad no era mucha además de que dichas prostitutas estaban dando muestras de la edad y sus cuerpos no resultaban muy apetecibles para los perversos, en este caso se trataba de una extranjera joven de belleza nada despreciable necesitada de recursos y todos estaban dispuestos a pagar con mercancía por pasar la noche con ella.
-Es verdad, tú no tienes derecho a lujos…-reclamo un tercero quien también lo empujo.
La discusión se ponía cada vez mas grave, estallando cuando James contesto a las agresiones después de ver que uno de ellos intentaba meterse al baño, entre varios lograron someter a James. Un comerciante se metió con la intención de sacarla de ahí vestida o no…principalmente la segunda, para sorpresa suya Dhu estaba por completo vestida, con el cuerpo mojado y demasiado molesta.
Afuera, ante la mirada atónita de los alborotadores, salio del baño el tipo con las manos en la cara, con el rostro ensangrentado, la impresión fue generalizada.
-¿¡que es lo que pasa!?-pregunto furiosa Dhu –no soy esclava ni prostituta, solo vine a por un viejo amigo –algunos comenzaron a soltar a James avergonzados -¿ustedes no darían posada a sus familiares o amigos? ¿No les molestaría que por dicho gesto sus vecinos pensaran que joden con sus hermanas o sobrinas?... ¡largo de aquí malditas arpías!
Muchos se fueron disculpándose otros tantos, pedantes se fueron lanzando aun ataques verbales.
-¿estas bien?-James estaba intrigado con lo ocurrido
-Volvamos al refugio rápido- ordeno Dhu
-gracias, yo…
-Hazme un favor y no me lo agradezcas.-atajo mientras recordaba aquel viejo cliché de Hollywood aunque también para devolverle el gesto a James, en todo el trayecto no se pronuncio palabra alguna.
Justo después de cruzar la puerta del refugio Dhu se dejo caer al suelo recargada en la pared haciendo presión en sus muslos como si así pudiera hacer un torniquete al dolor, apretando los dientes con gemidos de dolor.
-¡Dhu!-James se apresuro a socorrerla
-…nada…yo…-el dolor apenas la dejaba respirar –le solté una patada en la cara a-al muy infeliz.
Esto apenas fue dicho y James echo a reír a carcajadas, Dhu, contrariada pensaba en sus adentros que había sido tan gracioso sin embargo comenzó a sentirse contagiada por la risa solo que el fuerte martirio se lo impedía y la frustración la molestaba mas aun, al final grito para que la auxiliara a lo cual James entre risas respondió atentamente.
Cuando la crisis pasó el resto de la tarde se dedicaron a compartir momentos en su vida, reírse y reflexionar.


Viernes, una estación de radio pirata tenia una transmisión casi ininterrumpida con la intención de mantener al tanto a los rebeldes o exiliados sobre la situaciones actuales tanto políticas como económicas, contaban con mesas de debate, expertos en determinadas materias, corresponsales y todo lo que una estación de radio oficial podía requerir, el día de hoy tenían una transmisión especial dedicada a un evento sin precedentes en el trascurso de la guerra, la gran explosión a la que habían sobrevivido era parte de la toma de territorio mas grande en menos tiempo y era importante porque en esta ocasión si había posible invasión, aun se desconocía a el culpable…todos permanecían en sus refugios atentos a la discusión.
-…algunos informes nos dicen que los aliados japoneses movilizan tropas fuera de sus fronteras –comentaba Lisa Lee la que alguna vez fuera la locutora estrella en el programa de radio con mayor difusión, desterrada por sus constantes ataques al gobierno londinense ahora formaba parte esta mesa de debate que se transmitía todos los fines de semana.
-pero recordemos que no están solos – corrigió Martin Brown un locutor francés irreverente exiliado por el mismo motivo – no podemos adelantarnos a decir tal cosa, los chinos, los mandamases de los aliados de oriente, no han dicho nada al respecto y ellos no hacen nada sin gritarlo antes... mas bien aquí deberíamos tomar muy en cuenta los últimos avistamientos que se han reportado.
-tienes razón Martin, desde aquel momento en que Gamma.inc anuncio el cese de actividades nadie se quedo tranquilo.
-¿un contraataque?
-no me atrevería a decir eso ya que los avistamientos han sido lejos de la zona afectada…


“Las guerras, revoluciones o independencias de siglos atrás eran luchas casi eternas donde muchos morían sin saber el resultado de su pelea por eso eran momentos memorables dignos de incluso celebrarse…eso fue hace mucho tiempo, hoy puedes dormir siendo francés y si tienes suerte de ver el sol al día siguiente es probable que seas ruso o alemán, las personas ya no tienen la obligación de nacionalizarse o el derecho a ser fieles a su patria porque cualquiera de las dos es motivo de una muerte segura; los países que eran grandes extensiones en un mapamundi ahora son solo islas y las islas ahora se adueñaron de prácticamente continentes enteros.
Mi padre me contó sobre lo sucedido en Alaska, un lugar prácticamente ignorado por considerarse un cúmulo de hielo y nieve condenado a derretirse por el calentamiento global y solo era usada para construir fabricas y complejos experimentales, una verdadera rata de laboratorio. Cuando esta guerra inicio la sorpresa fue que Alaska era la primera potencia en cuanto armamento y tecnología nuclear iniciando así la conquista de America en una sanguinaria invasión cargados con un arma única en su tipo: los Omega…
Esta cruzada se justificaba con el pretexto de unificar a toda America para poder defenderse de toda amenaza y tener un mejor control de la sociedad. Tras varios años de pelea lograron apoderarse de todo, los ciudadanos cegados por las mentiras mediáticas celebraban este día como “La unificación de America” o “Luna roja” este ultimo nombre no era muy popular debido a que el intenso ataque nuclear causo un exceso de aerosol en la atmosfera que durante las noches teñían al cielo entero con un manto rojo y en la oscuridad solo la luna parecía teñirse de sangre, los inconformes crearon el mito de que había sido tan violenta la guerra que los borbotones de sangre alcanzaron a salpicar la luna.
Una noche de celebración se volvió turbia tras el ensordecedor sonido de las alarmas de emergencia, estaban bajo amenaza como nunca antes, los europeos crearon una alianza en contra de la creciente amenaza americana y decidieron bombardear al unísono, el contraataque fue con tal intensidad provocando el deshielo casi inmediato de Alaska por ende la inundación de Canadá y gran parte de Estados unidos acabando con islas como Cuba; las ojivas nucleares empleadas contaminaron el ambiente, el agua y todo lo poco que quedo, cuando llego el día de invadir se encontraron con que solo habían islas radioactivas completamente inhabitables que tardarían décadas en poder ser útiles, el enfado generalizado provoco a los asiáticos a condenar dicha ofensiva declarando la guerra a Europa y esta al sentirse amenazada creo un muro radioactivo para que nada ni nadie pudiera entrar en su continente bloqueando toda actividad comercial extranjera fastidiando así la economía basada en euros…el hombre estaba tomando el lugar de Dios al comenzar su propia destrucción.
Aun se puede sentir las repercusiones de aquel día, cíclicamente una enorme nube negra se forma en algún punto al azar desahogando una lluvia altamente toxica a la que llamaron “la venganza del esquimal”…los involucrados se preguntan día tras día ¿de que sirvió?...se disuelven peleando entre ellos dolidos por su estupidez… ¿Qué les queda?


-…esto es un… ¿que?...tenemos un reporte de ultimo minuto, al parecer Rusia se adjudica el ataque, repito, Rusia se adjudica el ataque…


Sábado, el reloj avanza despiadado apresurando lo anunciado: Dhu se retira de River Market, esta decisión no la tenia del todo contenta pero era lo correcto, no podía crear lazos tan firmes en todo lugar al que llegara, esa era su condena por no existir en el sistema.
James levanto a Dhu temprano por la mañana para ir a dar un paseo después del desayuno, una caminata para charlar prácticamente por última vez. Todo por fuera se notaba mas desértico aun si se alejaban siquiera un poco de River Market, en donde alguna ves hubo grandes edificaciones, casa, comercios y mucha gente caminando a sus actividades cotidianas ahora solo había tierra, en algunos lugares era posible ver algunas estructuras de construcciones como oficinas y demás, solo esqueletos de enormes colosos.
La conversación era amena y con vistas a futuro, conforme avanzaban eran visibles restos del antiguo Jeep, para Dhu el plan de James tomaba forma.
-¿En realidad quieres irte?-pregunto James
-Mira esto…-Dhu ni siquiera escucho la pregunta al ver toda esa chatarra que alguna ves fue su hogar.
-no es necesario que te vayas.
-No puedo…admito que has sido lo mejor que me ha pasado en muchos años pero…no me lo pidas.
-Te conseguí un vehiculo –continuo resignado, en su plan no estaba el insistir.
-¿Por qué haces esto?
-solo ayudo
-apenas nos conocemos, me has dado mas de lo que he recibido en toda mi vida como viajera…
-…y aun es poco…
-No, James –atajo –no es correcto…tu no deberías estar en este mundo tan insufrible, eres mucho para este lugar y nadie lo aprecia.
-Dhu…- dijo James mirando al suelo – si en tu viaje no encuentras a nadie y te sientes perdida, por favor, piensa en mí y regresa.
En un acto de evasión Dhu se dio la media vuelta retirándose del lugar para continuar empacando, esto no era por enojo muy por el contrario era la manera de no exteriorizar su profunda gratitud.
En la entrada del mercado estaban varias personas llevando cosas hacia un viejo Camaro modelo 2030 modificado de la misma forma que el desaparecido Jeep, de Camaro solo conservaba la carrocería, el motor, la suspensión, etc.…eran personalizados para ir en todo terreno; las cosas que metían en el eran alimentos, ropa, agua, todo para el viaje, Dhu se topo con esto y sintió que el corazón se le saldría del pecho.
-quería que fuera una sorpresa – dijo James al alcanzarla e invito – ven, vamos dentro, comeremos y podrás preparar el resto.
Dhu no contesto nada y solo lo siguió.
Durante la comida y el resto de la tarde ninguno se dirigió palabra, ella se enclaustro en la bodega haciendo preparativos, el solo se sentó tras la puerta cerrada meditando o mas bien divagando sobre lo acontecido en esta semana, error que todos cometemos en momentos de soledad, solucionamos problemas ya pasados en nuestra cabeza, recreamos escenas en donde somos héroes o sabios sin embargo son solo sueños, tontos deseos de poder regresar el tiempo para hacer las cosas mejor…ambos estaban en lo correcto, no se confrontaban con tal de no fastidiar la venidera despedida, ambos eran fieles a sus ideales.
El refugio estaba prácticamente tal y como siempre lo había estado con la diferencia de que sin Dhu, James sentía que se generaría un vacío abrumador por lo mismo permanecía serio, taciturno, abatido…en toda esa maraña de ideas una pregunta lo pinchaba constantemente…” ¿Qué me aferra a ella?”…una pregunta difícil ¿Qué nos aferra a alguien?, ¿Qué nos motiva?, ¿a que se debe el extrañar?, ¿es el amor, el sexo o la costumbre?...antes de buscar culpables entendamos términos.
Existen varios tipos o grados de amor, el que ahora nos incumbe es el denominado amor Eros, este amor es el mas agredido, desacreditado, deformado pero también el mas alabado. La ciencia nos ofrece un concepto practico, realista aunque frío pero innegablemente cierto, nos habla de un proceso químico culpable de hacernos sentir placer y eso nos lleva a las obsesiones que son toda idea, palabra o imagen que se impone a la conciencia a través del automatismo psicológico, algo que se apetece gozarlo. El amor es un afecto por el cual se atrae un sexo hacia el otro o también llamado sexualidad que es algo que va mas allá del acto meramente reproductivo interesando al comportamiento cultural y psicológico.
El concepto espiritual nos remonta al Amor Dios de la pasión amorosa, en la mitología grecorromana también llamado Eros por los helenos y Cupido por los latinos. En el concepto vemos que en si es algo muy grande y difícil se dice que el amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente. No se regocija en la injusticia mas bien en la verdad, todas las cosas las soporta, las cree, las espera y las aguanta…El amor nunca falla. Si lo analizamos veremos que el amor es justo, ahí inicia el problema, el hombre es injusto consigo mismo y mientras no logremos ser justos con nosotros mismos nunca sabremos lo que realmente es el amor.
Era de esperarse que uno de los dos cediera, en esta ocasión fue el turno de Dhu quien subió para confrontar de una buena vez a Cygnus y no llevarse entre sus maletas un mal trago, halo una silla y la poso justo frente a la silla de James, aclaro su garganta buscando palabras y comenzó.
-James…desde la muerte de mi padre he tenido que lidiar con la soledad y nunca me había causado gran problema como lo hace ahora…-incluso ella sabia que era una enorme mentira pero solo era una forma de iniciar.
-¿llevaras el auto que te di?- rehuyó James
-No podría ir mejor.
-Las llaves están en el…
-¿me escuchaste?- atajo
-No lo haré…
La conversación daba la impresión de haberse llevado a cabo con anterioridad, ninguno de los dos soltó reclamo alguno porque en todo ese tiempo ensimismados los hacia dudar de si realmente no lo habían discutido antes.
-Se que eres un hombre solitario
-¡Podrías ser mi hija!…
-¡pero no lo soy! – Reclamó –no necesito mas tiempo para darme cuenta de que no has sentido el amor en mucho tiempo – se paso la mano por su cabeza tomando valor para continuar – me siento una mujer incompleta.
-Lo que buscas no es mas que amor liberal y no estoy dispuesto a dártelo, tu argumento de “no ser una mujer completa” carece de validez…acaso no te das cuenta de que una mujer nace completa; nosotros los hombres somos los incompletos, estamos partidos en dos, esta guerra es la muestra de ese complejo…ustedes dan vida, nosotros la quitamos.
-Te lo pido – suplico Dhu –la soledad encrudece por las noches, he estado al punto de pensar en la posibilidad de enseñarle a mis manos las artes del placer…- confeso -no estoy segura de ser una mujer como las demás.
James se puso de pie en extremo furioso un tanto por lo dicho por ella otro tanto por pecar con la conciencia.
-¡mírame! Te duplico en edad, estoy cansado, batallo día tras día por un ultimo aliento…no te merezco –comenzó a dar vueltas en círculos intentando liberar su pasión – tu, siendo virgen y solitaria eres tan o mas mujer que cualquier madre, entiende, no necesitas de ningún complemento.
-Si acaso no lo necesito,- contesto serena, casi con un susurro - por lo menos déjame ser el tuyo solo por esta noche
Dhu se levanto para besar tiernamente los labios de James quien tras sentir un hormigueo calido recorriéndolo desde los labios hasta los dedos de los pies, correspondió tímido, el trato estaba cerrado…Dhu se encamino hacia la bodega, James la siguió como un zombie sin siquiera pensar en lo que estaba por hacer.
Tomándose su tiempo, sin juegos se comportaron como lo que eran: adultos comenzando el sagrado ritual sin palabras ni caricias innecesarias, despacio se despojaron de sus prendas sin el más mínimo arrebato de pasión. Los calidos cuerpos se acariciaban sin quererlo, el mundo se detuvo por completo por temor a interrumpir tan sublime muestra de cariño; cada jadeo, cada latido, cada beso esculpían el acto divino casi bajo estatutos celestiales, cuando el éxtasis llego fue al unísono, los músculos se tensaron alcanzando el nirvana, solo un poco de atención bastaba para escuchar los latidos latiendo a un ritmo al que nunca antes lo habían hecho. Ambos se miraron a los ojos durante todo momento sin embargo ahora lo hacían para consolar su alma y, ahí conversando en silencio irónicamente llegaron a la misma conclusión, se habían fundido en uno mismo para a partir de ahora y en adelante repudiarse, la amistad había terminado convirtiéndose en viejos recuerdos, un pasaje mas en la memoria, la imagen de su desnudez, una jocosa sonrisa…un ciclo se había cerrado.



Domingo, el momento había llegado, la cotidianeidad volvió a River Market, todos olvidaron lo sucedido con la extranjera, oficialmente el mercado reabrió sus puertas brindando de nuevo el acostumbrado servicio; a lo lejos una caravana de vendedores se aproximaba sin embargo nadie estaba laborando, un suceso paralizo al lugar…mientras, en el refugio, James permanecía sentado en el sofá, no había podido dormir, al poco rato Dhu se despertó.
-¿estas bien? – pregunto al verlo consternado
-Dime – contesto sin moverse un centímetro -¿cometí un error?
Dhu se aproximo a su ancha espalda colocando sobre esta sus manos surcando con la yema de sus dedos por las cicatrices varias.
-No creo que sea así, si acaso existe uno…seria mío
-Esto esta en contra de mis principios e ideales ¡les he fallado! – Miro las sabanas teñidas con pequeñas marcas de sangre -…y saber que he sido el primer hombre en tu vida…
Ambos sentían culpa aunque solo Cygnus la extrapolaba, Dhu solo recostó su mejilla en la maltrecha espalda. Los cuerpos desnudos lograban una viva interpretación de lo vulnerable de la humanidad, las innumerables heridas como relatos llenos de vergüenza y desolación, el eterno martirio de vivir como enemigos, una escultura que pocos estarían dispuestos a ver y comprender.
-si acaso Dios existe el sabrá que nunca le fallaste y sabrá reconocerte…-consoló
-mi temor es que no tengas la razón
Tras el largo silencio Dhu se levanto, se puso una camiseta ya algo desgastada que traía puesta aquel día de la explosión, James se había encargado de lavar toda la ropa, mientras se ponía sus pantaletas miro fijamente al destrozado hombre quien miraba al suelo en busca de una respuesta convincente que justificara sus acciones, ella se acerco despidiéndose con un beso en la mejilla, esta vez. el no correspondió.



Al derredor de el refugio una multitud de personas miraban fijamente a lo alto, cuando Dhu salio se extraño de verlos idiotizados, a lo que ella supuso era la nada, solo basto con que mirara hacia la misma dirección para quedar en el mismo estado.
En el techo un ser humanoide con aspecto de roedor permanecía estático, su cuerpo negro profundo, encorvado y con una enorme cola como de rata, en su cabeza unos enormes ojos con ya algunas grietas, en la frente un sello Γ2 (Gàm-ma 2) de su cabeza salía una enorme bandera sumamente maltratada color azul rey con los bordes dorados y el emblema de Gamma.inc (Γ.inc) indiscutiblemente se trataba de un Omega…pero, ¿porque permanecía inmóvil?
James salio presuroso al encuentro de Dhu, solo traía puestos sus pantalones y botas, y su reacción inicial fue la misma que ella con la diferencia de que cuando vio al robot recordó el fragmento mas crudo de su vida al servicio de la milicia peleando contra inigualables maquinas de muerte, en ese momento grito para que todos se alejaran a lo que nadie protesto después le grito a Dhu para que corriera y se alejara lo mas posible, ella obedeció cuando de pronto escucho a su pasado.
-Cassandra Taylor- llamo la robótica voz
Esto la paralizo de súbito, habían pasado bastantes años sin que escuchara a alguien siquiera pronunciara ese nombre de que tanto estaba huyendo, lo más intimidante era el que un arma de destrucción masiva fuera quien lo dijo. Miro tras sus pasos y vio como aquel robot la miraba fijamente, la gente se alejaba temerosa aunque pendientes del suceso.
-¿Quién eres? – pregunto Dhu en un acto reflejo
-Unidad de defensa personal Γ2
-¿Qué es lo que quieres?
-Mi protocolo exige salvaguardar la integridad física de Cassandra Taylor
-¡esto es un error!... ¿como? ¿Cómo sabes de mí?
-la ciudadana Cassandra Taylor adquirió la unidad el 20 de Septiembre de 2055.
-¡te equivocas! – Asevero – eso es imposible…- tras decir esto reanudo su carrera hacia el auto y el robot hizo lo mismo.
De pronto un disparo de escopeta se escucho, se trataba de James que se había hecho de ella y disparo al robot, el sabia que no serviría de nada, la bala le haría al robot el mismo daño que un pétalo de rosa a un rinoceronte pero al menos lo distraería el detalle estuvo en que la bala se fragmento y un pequeño trozo alcanzo a rosar el brazo de Dhu.
El robot se freno dando la media vuelta corriendo por James pero Dhu al ver esto grito con fuerza.
-¡No!
La orden se cumplió de inmediato.
-un hombre armado atento contra usted ¿desea que sea neutralizado?
-esto es imposible…-dijo estupefacta -¿realmente eres mi unidad de defensa? No creo que yo lo haya hecho ¿Quién te envío?
-Gamma incumplió el contrato a la orden dada por el tutor o responsable de Cassandra Taylor: Yoshioka Kenji
Este dato convertía en verídica toda la información anterior, Cassandra, o Dhu, tenia un padrastro de origen japonés quien tras la muerte de su padre biológico se encargo de cuidar a Mina Taylor, madre de Dhu, mientras estaba embarazada de Cassandra…Kenji era el único padre que había conocido.
-¡no fui avisada de esto!... ¿Kenji esta vivo?- Dhu no creía lo que oía pero sentía esperanzas.
-No- contesto de tajo el robot –en cuanto al aviso le fue enviado a su correo electrónico el 7 de Febrero del presente año
Dhu, presurosa saco su PDA y abrió su correo percatándose de que, efectivamente, tenía un mensaje no leído con dicha fecha.


E mail: Al comprador

GAMMA Inc. Febrero 7 de 2075
Ante situación actual de el planeta industrias gama inicia el protocolo de activación de los módulos de defensa personal, que fueron adquiridos anteriormente.
Según lo que indica el contrato en el párrafo 5 que cita acerca de las situaciones extremas.
Le aseguramos el correcto funcionamiento de su unidad y nos deslindamos de cualquier responsabilidad a partir de este momento.
Le sugerimos espere a su modulo el modulo lo encontrara a usted.
Gracias por su compra.
ATTE.: GAMMA INC.


Γ.inc: unidades de defensa personal
---------------------------------------------------
Titular: Taylor Cassandra
Tutor: Yoshioka Kenji
Envío: 1/09/2065
E257: La unidad ha sido retenida
E236: La unidad permanece bajo observación
A02: La unidad ha sido liberada 27/09/75
---------------------------------------------------



-Gamma incumplió el contrato- el nudo en la garganta era prácticamente incontenible y sin saber si se trataba de alegría o tristeza miro a James quien a su ves parecía haber entendido la situación –supongo que debemos irnos…
-Srita. Cassandra, un hombre atento contra su vida ¿desea que sea neutralizado?
-no…déjalos en paz
Subió al auto y el robot se trepo en el toldo clavando sus garras para aferrarse al vehiculo. Los demonios de su pasado la atormentarían toda su vida sin embargo estaba dispuesta a no dar marcha atrás y ahora con un arma nuclear a su disposición no cabía discusión alguna, encendió el motor mismo que rugió poderosamente levantando una enorme nube de tierra, avanzo a toda velocidad con la intención de alejarse lo mas posible de lo mejor que le había pasado en toda su vida como trotamundos.



La siguiente ciudad estaba a unos 500km de distancia, si mantenía una buena velocidad y no se topaba con algún contratiempo estaría ahí quizá en la mañana del Lunes, el auto respondía perfectamente por la especial atención puesta en las modificaciones de la suspensión, frenos y amortiguadores incluso en un sistema de sonido con tecnología de punta, radio localizador, señales de S.O.S. y obvio una calidad en recepción de señales de radio digital y analógica en cualquier lugar.
El viaje se sentía extraño, muy similar a lo que seria un sueño así pues vio el auto estéreo y lo encendió justo en el momento en que sonaba una vieja canción* cayéndole como anillo al dedo, recordó los cigarros rescatados guardados en el bolsillo de su cinturón, con gran entusiasmo saco uno y busco en el tablero donde, efectivamente, contaba con encendedor, un verdadero placer cuando coloco el cigarro en sus labios…cargo el cartucho, cortó y disparo justo en la garganta, el humo bajo por su esófago como una serpiente de sangre tibia dejando su esencia en los pulmones quemando todo a su paso una sensación deliciosamente masoquista, al sacar el humo era como respirar el fuego de la autoridad arrebatada por James quien lo hizo de buena fe pero no seria la primera vez que echara en saco roto las buenas intenciones de los demás, levanto de nuevo el cigarro colocándolo tiernamente en sus labios.
-Te llamare onhus –el nombre simplemente se le ocurrió, probablemente lo había escuchado en algún lugar pero…no importaba
El cigarro se consumió tan veloz como el tiempo y la distancia cuando de pronto un silbido acompañado de una enorme estela pasando justo encima de ellos a unos diez metros de altura causando inclusive cierta desestabilizad en el auto.
-¡acelere a fondo!- advirtió onhus asomándose por la ventana del copiloto
-¿Qué puñeta fue eso?
-Colocan la frontera
Dhu recordó los medios de los que se valían para colocar una frontera, sabia que James corría mucho peligro e intento frenarse sin embargo el automóvil no respondió.
-He bloqueado los controles para evitar situaciones de pánico, ahora yo conduzco.
Solo basto con un leve vistazo hacia atrás para ver como no solo se trataba de una bomba sino de varias que comenzaron a estallar iluminando el horizonte “James” pensó mientras la onda expansiva los alcanzaba estremeciendo el auto para después lanzarlo violentamente hacia enfrente.



“…don`t let the bastards grind you down”

* ACROBAT (4:30)…….U2……..Achtung baby

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